¿Planeas integrar pronto un CRM en tu PYME?
Entonces ya lo has meditado y te sientes preparado, pero ¿estás absolutamente listo para ello?
Aquí tenéis algunos malos consejos, seguidos de nuestras recomendaciones...
Mal consejo n.º 1: No seas una oveja, o simplemente sigue al rebaño.
Cuando empiezas a buscar el El CRM perfecto para tu negocio¿Quieres aprender y analizar distintas soluciones? Entonces, deja de lado esta carrera desenfrenada... Recuerda a Thierry, tu compañero de tenis: integró un CRM en su ETI hace un año. Sus negocios no tienen nada en común, pero te parece una apuesta segura, porque si le funcionó a él, ¿por qué no te funcionaría a ti?
Mal consejo n.° 2: ¡no hables con nadie!
Si empiezas a hablar con tus compañeros, especialmente con el jefe de ventas, no te vas a librar de los problemas. Te abrumarán con preguntas y dudas triviales, ¡cuando tú y yo sabemos que solo tú sabes lo que realmente necesitan!
Mal consejo n.° 3: ¡No involucre a los usuarios descontentos!
Has decidido no integrar las demás líneas de investigación al proyecto, así que los usuarios finales, ¿no crees?... Entre Catherine, que usa papel, y Nicolas, que se niega a cambiar de software desde tiempos inmemoriales, mejor no consultar sus opiniones. ¡Al final, tendrán que irse!
En cambio, ofrecemos esto:
Mal consejo n.° 4: ¿La empresa de software? ¡Nos da igual!
Disponer de una herramienta que incorpore las últimas tecnologías, y ya que estamos, ¿por qué no añadir nuevos módulos? Una vez elegida e instalada la herramienta, no habrá más dudas sobre posibles cambios.
Existen miles de CRM en el mercado. ¿Por qué no elegir el que tenga el nombre más atractivo? ¿Qué tal el que lleva más tiempo en el mercado? ¿El que ya ha trabajado con cientos de empresas, y que fue desarrollado por un freelance o un editor principiante…? Quizás pienses que no importa.
Mal consejo n.º 5: La clave del éxito: una herramienta independiente
Un ejemplo sería: ¿qué pasa si su equipo de ventas simplemente exporta archivos CSV? ¿Qué importa que Excel se niegue a formatearlos correctamente?
Mal consejo n.° 6: No es necesario nombrar a un jefe de proyecto.
Un proyecto de CRM no es necesario... Cualquiera puede gestionarlo. Por lo tanto, no hace falta nombrar a un gestor de proyectos. ¡Es tan sencillo que hasta un mono podría hacerlo!
En cambio, ofrecemos esto:
Designar un CRM Gerente de proyecto, forme un equipo a su alrededor, incluyendo a los distintos gerentes de negocio involucrados, y déle tiempo. Roma no se construyó en un día, y si su gerente de proyecto está sobrecargado de trabajo en otros asuntos, es probable que la integración de la herramienta se vea afectada.
Mal consejo #7: movilidad, hablamos de ello... ¡yo!
Los comerciales quieren tener acceso a sus datos en todas partes... En mi opinión, es principalmente para quedar bien ante el jefe. Al final, estas historias de movilidad son pura fantasía. Solo tienen que prepararse para sus reuniones imprimiendo los archivos de los clientes y redactando su informe para la oficina.
En cambio, ofrecemos esto:
Ya sea una conexión a internet celular o una aplicación móvil integrada, en 2017, tu Software de CRM Debe poder satisfacer las necesidades de sus empleados en cualquier lugar y en cualquier momento. No subestime esta función ATAWAD (En cualquier momento, en cualquier lugar, en cualquier dispositivo)...
Mal consejo n.° 8: ¡No intentes medir nada!
Las estadísticas y los indicadores de todo tipo están de moda, a todo el mundo le encantan. Sin embargo, aparte de generar trabajo extra, no ofrecen ningún interés real. En mi opinión, no merece la pena el esfuerzo.
En cambio, ofrecemos esto:
Es importante poder determinar los indicadores clave utilizados para evaluar los resultados obtenidos tras la migración al CRM para los distintos servicios (fuerza de ventas, marketing, soporte, etc.). Además, estos indicadores deben mantenerse y actualizarse para reevaluar periódicamente la eficacia de la estrategia, las acciones y las herramientas implementadas.
Mal consejo n.° 9: ¡No pienses en el futuro, solo piensa en el presente!
Pensar en el futuro es bueno, pero tenerlo en mente significa no disfrutar del presente. Al integrar tu CRM, asegúrate de que se ajuste perfectamente al momento actual. No es necesario planificar lo que podría suceder después.
En cambio, ofrecemos esto:
Obviamente, encontrar una herramienta que se ajuste a tus necesidades actuales es fundamental. Sin embargo, no olvides considerar la evolución de tu empresa. ¿Dónde y cuánto crecimiento o cambio prevés en dos años? ¿Tu actividad seguirá estructurada de la misma manera? Tu CRM debe ser capaz de adaptarse a cualquier circunstancia. ¡Prepárate para el éxito!
Mal consejo n.° 10: ¡No intentes medir nada!
Lo mejor es ir a Google Maps y buscar el integrador más cercano a tu negocio. Al menos, si algo sale mal, ¡puedes reclamar en el acto!
En cambio, ofrecemos esto:
Elegir un integrador es un reto. Hay varios criterios que debes tener en cuenta. Primero, ¿tiene reconocimiento en su sector (comprueba sus referencias)? Luego, ¿puede acompañarte durante todo el proceso? Finalmente, ¿qué relación tiene con la editorial que elijas?
En conclusión, hágase muchas preguntas, no se fíe solo de la proximidad geográfica o del boca a boca, averigüe por sí mismo quién será la mejor opción.